¿Sabías que las gallinas no se ponen nombre solas? Necesitan que alguien que las quiera y las cuide les ponga nombre.
Únete a Adrián y Lucas en su viaje para poner nombre a los pollos y aprende por qué poner nombre a los pollos es un trabajo importante, duro pero gratificante. Lo que parece una tarea sencilla se convierte rápidamente en un emocionante reto lleno de risas, creatividad y juegos entre hermanos. Por el camino, los hermanos descubren que poner nombre a las gallinas es algo más que elegir un nombre: se trata de conexión, responsabilidad y mucho amor. En este divertido libro ilustrado de Katherine G. Weinstein, los jóvenes lectores explorarán la alegría de cuidar animales mientras aprenden importantes lecciones sobre el trabajo en equipo y la compasión. Repleto de humor, tonterías y momentos tiernos, Las gallinas no se nombran solas cautivará a niños y padres por igual. Perfecta para jóvenes lectores de 4 a 8 años, esta aventura dulce y divertida, bellamente ilustrada, es una gran adición a la estantería de cualquier familia.






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